Kava: mucho más que una alternativa al alcohol

· 6 min de lectura

La frase "el kava como alternativa al alcohol" se usa en dos contextos completamente distintos. El primero es sencillo: algunas personas buscan una forma de relajarse por la noche o de desconectar socialmente sin perder la claridad mental y sin resaca al día siguiente. El segundo contexto es mucho más complejo y polémico: la cuestión de si el kava puede servir de algún modo de apoyo a las personas que luchan contra la dependencia del alcohol. Conviene separar ambos, porque mezclarlos lleva a simplificar en exceso.

Esta primera dimensión, la práctica, es relativamente fácil de entender. El kava, preparado como infusión, produce una sensación leve de relajación y soltura que algunas personas comparan con la primera fase del efecto del alcohol, pero sin el deterioro de la función cognitiva que lo acompaña, sin deshidratación y sin resaca al día siguiente. Es precisamente este aspecto el que hace que el kava se sirva en bares sin alcohol y se plantee como una opción para personas que, por un motivo u otro, están reduciendo o eliminando el alcohol de su vida, no necesariamente por dependencia.

Por qué el kava funciona de forma distinta al alcohol

El kava y el alcohol afectan al mismo sistema de neurotransmisores, el GABA, pero lo hacen de forma distinta. Un estudio publicado en 2016 en PLOS ONE mostró que la kavaína, una de las principales kavalactonas, refuerza la acción de los receptores GABA-A, pero lo hace de forma independiente del sitio clásico de unión de las benzodiacepinas, que es la diana tanto de los fármacos ansiolíticos de esa clase como, indirectamente, del alcohol. En la práctica, esto significa que el mecanismo de acción del kava difiere del mecanismo responsable del desarrollo de la dependencia del alcohol y de las benzodiacepinas, lo que explica al menos en parte por qué la literatura clásica describe el kava como bien tolerado, sin el embotamiento cognitivo típico del alcohol. Esto no significa, sin embargo, que el kava esté completamente libre de riesgo: se han descrito casos de tolerancia creciente y síntomas leves de abstinencia con el uso intensivo y prolongado, algo que tratamos con más detalle en el artículo cómo funciona el kava.

El kava en programas de tratamiento de adicciones: un tema polémico

El potencial del kava en el contexto de las adicciones lleva tiempo interesando tanto a los científicos como a los profesionales del tratamiento. Ya en 2001, el investigador Steiner publicó en la revista Pacific Health Dialog datos preliminares de un estudio piloto que evaluaba el kava como agente para reducir el ansia de consumo de sustancias adictivas, entre ellas el alcohol, el tabaco, la cocaína y la heroína. Los resultados fueron exploratorios: algunos participantes refirieron un menor impulso de recurrir a su sustancia habitual, pero el propio autor subrayó que se trataba de datos preliminares que exigían más investigación a mayor escala.

Dos décadas más tarde, el investigador Apo Aporosa, en un artículo publicado en 2019 en la revista Drug Science, Policy and Law, describió cómo el kava a veces se incorpora a programas de tratamiento en Nueva Zelanda, citando, entre otros, un programa para personas con problemas de alcohol gestionado por una junta de salud local en la región de la Bahía de Plenty, y un programa para dejar de fumar en Marlborough llamado Kava-cation, del que se cita una tasa de éxito comunicada de manera informal del 90 por ciento. Cabe señalar que esta cifra concreta procede de una comunicación personal citada en el artículo de revisión, no de un ensayo clínico publicado y revisado por pares, por lo que debe tratarse con la cautela adecuada.

Aporosa también describe una disputa real dentro del ámbito del tratamiento de adicciones: algunos especialistas consideran que beber kava durante el tratamiento de la dependencia del alcohol u otras sustancias supone una posible recaída, ya que sigue implicando recurrir a una sustancia que altera la mente, mientras que el proceso de recuperación se construye aprendiendo a manejar las emociones sin apoyo químico. Otros profesionales ven el kava como una herramienta que alivia los síntomas de abstinencia y el ansia de consumo, algo que puede ayudar en lugar de perjudicar. La ciencia todavía no ha resuelto con claridad esta disputa, porque faltan ensayos clínicos grandes y controlados sobre el tema. Esto muestra con claridad cuánta distancia hay entre una única observación prometedora de hace dos décadas y una recomendación clínica práctica: ese camino exige estudios replicados en grupos amplios, no solo datos piloto e informes de programas de tratamiento individuales.

Sober curious y los bares de mocktails

Al margen de la polémica en torno al tratamiento de adicciones, el kava aparece cada vez más en un contexto cultural más amplio como parte del movimiento sober curious, la reducción consciente del consumo de alcohol sin necesidad de una abstinencia total por motivos médicos. En este marco, el kava se sitúa junto a los mocktails y otras bebidas sin alcohol como alternativa a una copa que sigue ofreciendo una sensación de ritual y de sociabilidad, pero sin los efectos secundarios típicos del alcohol. Conviene recordar, no obstante, que la popularidad del kava en este contexto procede en gran medida de la observación social y de los testimonios de usuarios, más que de estudios científicos que comparen directamente su efecto sobre la vida social con el del alcohol.

Lo que el kava desde luego no hace

El kava no es una cura para la dependencia del alcohol y no sustituye a la terapia ni al tratamiento de la adicción. No repara el daño causado por años de mal uso del alcohol y no debería tratarse como una forma aislada de afrontar la enfermedad de la dependencia. Es más, el kava y el alcohol nunca deberían combinarse: ambos se metabolizan en el hígado, así que consumirlos juntos aumenta la carga sobre ese órgano, y combinar el kava con medicamentos que se procesan en el hígado, incluidos los usados en el tratamiento de adicciones, requiere consejo médico.

Las personas que luchan contra la dependencia del alcohol deberían consultar primero a un especialista antes de decidir tomar cualquier suplemento que altere el estado de ánimo, el kava incluido. También conviene recordar su estatus legal: en Polonia, la venta de kava como alimento está prohibida en virtud de un reglamento del Ministerio de Sanidad sobre sustancias de diseño; en Alemania solo está disponible con receta; y en la Unión Europea no cuenta formalmente con el estatus de alimento nuevo.

Puedes leer más sobre los mecanismos que hay detrás del efecto del kava sobre el sistema nervioso en el artículo kava y GABA, y sobre el papel del kava en la construcción de rituales nocturnos sin alcohol en kava en lugar de alcohol. Escribimos más sobre cómo afecta el kava al hígado en el artículo kava y el hígado.

Fuentes

  1. Chua HC, Christensen ETH, Hoestgaard-Jensen K, et al. Kavain, the Major Constituent of the Anxiolytic Kava Extract, Potentiates GABAA Receptors: Functional Characteristics and Molecular Mechanism. PLOS ONE, 2016
  2. Steiner GG. Kava as an anticraving agent: preliminary data. Pacific Health Dialog, 2001
  3. Aporosa SA. De-mythologizing and re-branding of kava as the new 'world drug' of choice. Drug Science, Policy and Law, 2019